(...)
Pero no hay olvido ni sueño:
carne viva. Los besos atan las bocas
en una maraña de venas recientes
y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.
Un día
los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.
Otro día
veremos la resurrección de las mariposas disecadas
y aun andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos
veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua.
Federico García Lorca
Ciudad Sin Sueño (Nocturno del Brooklyn Bridge)
En poco menos de veinte años el concepto de *injusticia epistémica* se ha
incorporado al vocabulario de la filosofía práctica y la crítica cultural,
e...


No hay comentarios:
Publicar un comentario